La Danza de Negritos viene de la época de la colonia cuando esclavos negros e indígenas eran utlilzados principalmente en las actividades agrícolas de esta región totonaca.

Es la representación de un ritual de curación y debe su práctica a una vieja leyenda. Un negro sufre la mordedura de una víbora desconocida para ellos y, por no conocer remedio alguno para curarlo, la madre recurre a un antiguo ritual consistente en danzar. Así toma la víbora aprisionada y los demás negros danzan esperando el milagroso alivio.